A ti mi putrefacto jefe va dedicado este texto.
Sin ningún pudor comento que te huele la boca a heces de burro, animal con el que aguardas cierto parentesco por cierto, tu vocabulario extenso parece ser que se olvida de el por favor y el gracias, no importa en mi suela del zapato tengo esa palabra incrustada gracias a ello puedo facilitarte un leve golpe en tu rostro para que dichas palabras se te queden marcadas en la cara y que cada vez que te veas en el espejo lo recuerdes.
Dicho esto también estaría bien saber que no es necesario que me grites a 0.02cm de distancia porque te escucho igual de bien aunque no me grites no importa pero solo es un aporte.
Las ordenes se cumplen mas fácilmente con un por favor delante y un gracias al finalizarlo, no es demasiado difícil articular la boca de saltamontes que tienes.
Un saludo.
De un trabajador que necesitaba desahogo.